Hay amores tan fuertes que ni la distancia los debilita... Sin embargo, cuando una pareja debe estar distanciada, ya sea por cuestiones laborales, por estudio o por alistarse en un conflicto bélico, la relación atraviesa pruebas de fuego para demostrar la fortaleza de los lazos que los han unido en un principio
Aunque toda relación posee sus conflictos, riesgos, peligros, amenazas y dificultades, cuando se trata de una relación en la que la pareja está separada físicamente, el esfuerzo por mantenerla y preservarla se multiplica por distintas razones, muchas de ellas obvias. Las relaciones a la distancia requieren de una gran disposición y comprensión, una constante e intensa comunicación y el deseo profundo de continuar con la relación, con lo que se estaría demostrando el amor que se siente por el otro. Esto, además de todas las demás condiciones que debe cumplir toda relación (desde la de padres e hijos hasta la de jefes con empleados), como son el respeto, la confianza y el compromiso. Las relaciones a distancia son más comunes de lo que se pueda creer. Según Stephen Blake, autor del libro Living Your Long Distance Relashionship (Amando tu relación a distancia), existen más de 10 millones de parejas en el mundo que intentan sobrellevar su relación amorosa a pesar de no estar juntas.
El poder de la palabra
Relaciones que contaron con Internet como Cupido, jóvenes parejas que van a estudiar en ciudades o países distintos, profesionales que trabajan para alguna compañía transnacional y son transferidos a otro país, soldados que parten de su hogar para servir a la patria durante una guerra, estrellas de cine que mientras tratan de mantener su relación y familia deben viajar por el mundo filmando películas... Las situaciones so
n variadas y numerosas, cada caso cumple con características particulares, pero el común denominador tiene que lidiar con cuestiones como el extrañar constantemente a la otra persona, controlar los celos y la rebelde imaginación que por lo general insiste en pensar siempre lo peor al estar tan lejos, el tener que abstenerse del contacto físico por tanto tiempo, y las grandes probabilidades de que alguno de los dos (sino ambos) empieza a sentirse solo o sola y a mental, física y emocionalmente, alejarse del otro. Consejeros sentimentales y quienes han experimentado estar en una relación de este tipo, el más imp
ortante y el que más recalcan de todos los consejos es el siguiente: comunicarse, comunicarse y comunicarse.
La comunicación, sin duda, es una de las claves para tener éxito en cualquier relación pero, muy especialmente, en una que se tenga a la distancia. Cualquier vía y forma es válida para comunicarse con el otro, la tecnología ha contribuido enormemente a que sea mucho más fácil, rápido, seguro y económico el tan solo decir “te quiero”.
Acortando distancias
Entre algunas formas para mantenerse constantemente en contacto, sin perder ningún aspecto de la relación, se pueden mencionar las siguientes:
Emplear todas las opciones existentes para comunicarse: mensajes de texto, correos electrónicos, chatear, a través de videoconferencias, mandar tradicionales cartas escritas de puño y letra, etc. Desafiar la distancia y planificar alguna actividad de forma simultánea, como por ejemplo, ver un programa de televisión, una película o leer un libro, para luego intercambiar comentarios. Enviar al otro, en la medida de las posibilidades, algún detalle de forma inesperada, desde clichés como flores o peluches, hasta ideas más originales dependiendo de los gustos y preferencias de la pareja.
Aprovechar las ventajas de tener una computadora con conexión a Internet, webcam, micrófono y cornetas (o audífonos), para poder verse y escucharse al tiempo que pueden compartir un sin fin de actividades a través de la pantalla.
Proponerse escribir un diario, y cuando se encuentren nuevamente, ambos pueden compartirlo.
Ante todo, y tal vez sea lo más difícil, trabajar en la confianza mutua, respetando sus espacios, gustos y evitando llegar a actitudes controladoras y asfixiantes.
Juntos pero Separados
A pesar de la tristeza de estar lejos, para algunas parejas la distancia no es tan terrible coma aparenta ser. Existen ciertas ventajas y algunos beneficios al tener una relación en la que están juntos, pero separados. Hay quienes se sienten más cómodos o cómodas al comunicar sus sentimientos a través de una carta o por teléfono, que cuando lo hacen cara a cara. El no verse todos los días, ayuda a evitar que la relación se convierta en adictiva y a que los momentos de reencuentro tengan mejor calidad y estén precedidos de un entusiasmo mayor. Como ingrediente extra, al estar lejos cada quien se concentra en sus actividades sin el temor de invadir espacios o dispersar objetivos individuales. Todo dependerá de cada pareja y sus circunstancias.
“(-) el amor no sabe su profundidad hasta la hora de la separación”
Kahlil Gibran



